
|
|
De Toda la Vida: Alcalá de Henares
Una pequeña y manejable ciudad monumental. Esa es mi definición después de haberla visitado tras un montón de años viviendo a sólo unos 30 kilómetros de distancia. Alcalá de Henares es una excursión que merece la pena hacer en familia. Por sus monumentos, por los paseos y porque es una excursión perfecta para un sábado, que aúna cultura, diversión y comida para mayores y pequeños.
Lo mejor de Alcalá es que su monumentalidad está concentrada en el caso histórico. Lo más cómodo es aparcar a las afueras de la ciudad y entrar por la Puerta de Madrid ya caminando.
Lo primero que nos encontramos a nuestra derecha es la Catedral Magistral (como dato curioso, sólo hay dos catedrales magistrales en Europa: ésta y una en Bélgica que adquieren ese estatus porque los canónigos que las componían eran profesores –magister- de la Universidad).
Si nos desviamos a la izquierda por alguna de las callecitas que se abren frente a la plaza de la catedral, podemos ver el Palacio Arzobispal. Es preciosa su fachada y en él tuvo lugar la primera entrevista de Colón con los Reyes Católicos. Al lado del Palacio está el Monasterio de las Bernardas, un convento de clausura maravilloso que acoge visitas guiadas aunque ahora mismo está en restauración.
Y junto a ambos, os recomendamos la visita al Museo Arqueológico Regional, ideal para niños. Situado en un antiguo convento, está perfectamente estructurado por épocas, muy bien explicado y lo suficientemente resumido como para que los niños conserven el interés durante toda la visita.
Tras la visita del Museo, la calle nueva os lleva a la calle Mayor. Es una preciosa calle porticada llena de tiendas, cafeterías, bares y muy agradable para pasear. Por ella llegamos al Museo-Casa Natal de Cervantes (www.museo-casa-natal-cervantes.org), que os recomendamos sin duda. Cervantes era hijo de un médico de Alcalá y su casa está muy bien ambientada para que veamos las costumbres de la época. La sala que utilizaba el médico, la sala de reuniones de los hombres, la de actividades de las mujeres, los dormitorios, un cuarto de baño… A los más pequeños les va a resultar muy interesante porque, además de la guía que os facilitan con la entrada y en la que todas las estancias están muy bien explicadas, hay varios trabajadores del Museo que amablemente pueden dar respuesta a todas vuestras preguntas. En esta casa encontramos una impresionante colección de ediciones del Quijote de todos los tiempos (la primera se editó en 1605).
En la puerta de la Casa de Cervantes hay dos estatuas de Don Quijote y Sancho Panza con las que todo el mundo se quiere fotografiar.
Unos pasos más adelante, en la misma Calle Mayor se abre una entrada a la izquierda que nos lleva al Patio del antiguo Hospital de Antezana, en el que se atendía a enfermos pobres y en el que estuvo trabajando como cocinero San Ignacio de Loyola.
Un poco más adelante, se abre la Plaza de Cervantes desde la que se ve uno de los laterales de la famosa Universidad. La Universidad se visita siempre con guía. Generalmente un estudiante de la universidad que se conoce la historia y los entresijos de este maravilloso edificio cuya espectacular fachada que estuvo a punto de “volar” a Texas cuando su último dueño casi lo vende a un magnate del petróleo. El pueblo de Alcalá de Henares salió entonces en defensa de su Universidad y, desde entonces, les pertenece a través de una sociedad de condueño. La visita a la universidad dura algo menos de una hora y es lo más interesante de la jornada. Apasionante para los más pequeños, los guías cuentan la vida estudiantil de la época en que Quevedo o Lope de Vega eran estudiantes en ella. Las gamberradas, la forma de poder pagarse los estudios, cuál fue la primera mujer que estudió en esta universidad… Muchas anécdotas que les harán la visita muy interesante.
En la acera de enfrente de la Universidad, en la propia Plaza Cervantes, encontramos el Corral de Comedias, el teatro en activo más antiguo de nuestro país y que ha ido sufriendo adaptaciones y modificaciones a lo largo de su historia, por lo que se necesita imaginación para visualizar cómo era allá por el año 1600, cuando era un patio entre casas en el que se hacían representaciones teatrales. La visita es corta, no más de media hora y lo que, creo, hará más ilusión a los niños es ver los instrumentos con los que durante el siglo XIX se hacían los efectos especiales.
¿Dónde comer?
Hemos hecho una pequeña selección de restaurantes céntricos en los que poder hacer una parada culinaria entre tanta cultura. Son restaurantes tradicionales, de buena comida entre la que seguro encontramos un plato que le guste a los más pequeños.
El Casino (Pza. Cervantes 9 | Telf.:91 888 00 89 | www.rtecasino.com). Situado en la Plaza Cervantes, a un lado de la Universidad, es el antiguo casino y constituye uno de los restaurantes de mayor fama y prestigio de esta ciudad. Cocina clásica y buena que no defrauda: jamón ibérico, croquetas, sopas y ensaladas…de segundo solomillo, entrecot, cordero, cochinillo… y de pescados, merluza, besugo, lubina…. Buena materia prima y precios en consonancia. Tienen un menú especial los fines de semana.
Miguel De Cervantes Restaurante (C/ Imagen, 12 | Telf.:91 883 12 77 | www.hcervantes.es). El otro clásico de la ciudad, está especializado en carnes rojas y pescados frescos y ocupa un lugar genial en la calle que hace esquina con la casa del escritor de El Quijote. Tiene un patio interior muy bonito.
La Cúpula (c/ Santiago, 18 | Telf.: 91 880 73 91 | www.lacupularestaurante.net). A la espalda de la Casa de Cervantes es una preciosidad de lugar que nos encantó nada más verlo. Ocupa un antiguo convento y la entrada está llena de árboles maravillosos. El comedor es de techos altísimos y la comida tradicional con un toque moderno.
La Casa Vieja (C/ San Felipe Neri, 3 | Telf.: 91 883 62 81 | www.rutadelosmesones.com). Es el típico mesón castellano en el que comer asados en horno de leña, migas, matanza… Y una preciosa terraza interior porticada para cuando hace buen tiempo. Si queréis comer en ella, indicadlo cuando reservéis.
Y si quieres tomar un helado después mientras das un paseíto para hacer la digestión, te recomendamos la heladería Dall’Agnese (Pza. Cervantes, 30 | Telf.: 91 888 01 49), con deliciosos helados artesanales hechos por ellos mismos.
Y para llevarte un dulce recuerdo, la Pastelería Salinas (Plaza de Cervantes, 21 | Telf.: 91 888 15 22) lleva desde 1846 ofreciendo las famosísimas almendras garrapiñadas o la tradicional costrada, una tarta de hojaldre, crema pastelera y almendras, entre otras maravillas.
Por último, y como nota curiosa para los más pequeños, observad la gran población de cigueñas que habitan en todos los tejados de la ciudad. Ir contándolas puede resultar un entretenimiento más en esta agradable jornada de cultura y diversión.
|
|