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Clases Magistrales: Consejos frente al sol por Centro Dermatológico Estético
Para poder proteger nuestra piel, debemos conocer nuestro tipo de piel, ya que nos somos todos iguales ante el sol. Todo depende de nuestro fototipo, que viene definido por el color de la piel, el color de los cabellos, la tendencia las quemaduras solares y la aptitud al bronceado. Estas particularidades están genéticamente programadas. Una vez conocemos nuestro fofotipo ya podemos elegir la fotoprotección mejor adaptada a nuestra sensibilidad natural al sol.
Pero también hay que tener en cuenta las condiciones de exposición solar. Además, en ocasiones la piel puede presentar una sensibilidad exacerbada al sol independientemente del fototipo, debido a que ha sufrido agresiones repetidas (climáticas, cosméticas, medicamentosas) o debido a que reacciona ante estímulos a los que una piel normal no reaccionaría (alergia) e incluso puede llegar a volverse intolerante al sol.
Contrariamente a lo que se pueda pensar, un cielo nublado deja pasar los rayos UVA y UVB del sol. Solamente detiene los rayos infrarrojos, por eso no sentimos sensación de calor pero podemos llegar a quemarnos. Así mismo, nos olvidamos a menudo que la luz visible y los rayos ultravioletas del sol pueden alcanzar la piel humana también indirectamente, al reflejarse sobre diversas superficies: sobre el agua un 20%, sobre la hierba un 10%, sobre la nieve un 85% y sobre la arena de un 15 a un 25%.
Así pues será conveniente seguir una serie de recomendaciones básicas frente al sol y muy especialmente en los niños aconseja el doctor Miguel González Nebreda, especialista en dermatología general y prevención de cáncer cutáneo:
Cuidados para la piel del niño:
- No se debe exponer al sol a un niño menor de 3 años.
- No exponerse al sol entre las 12h y las 16h.
- No olvide proteger al niño con camiseta, sombrero y gafas, además de la protección solar.
- Utilice una protección adaptada al tipo de piel de los niños: resistente al agua, a la arena y con una alta tolerancia.
- Aplique el producto solar 30 minutos antes de salir a la calle.
- Vuelva a aplicar el producto solar cada 2 horas y después de cada baño.
- Insista sobre todo en espalda, rostro, nariz, orejas y nuca.
- Proteja a su niño en todas sus actividades al sol.
- En necesario beber agua de forma regular, pues la radiación solar deshidrata el organismo.
Conocer y cuidar nuestro pelo
Según la doctora Navarro de la Unidad de Alopecia del CDE de Alicante no deberíamos confundir la caída del pelo fisiológica que se produce comúnmente entre junio y noviembre con la alopecia, un término que engloba diferentes enfermedades. Esta caída estacional sólo es una parte del ciclo natural de un pelo, es decir, un recambio del mismo.
En todo caso, no todo el pelo del cuero cabelludo se encuentra en la misma fase de recambio. Habrá años en los que este recambio natural sea mínimo, pero, generalmente, cada cuatro o cinco años se producirá un gran recambio capilar o, lo que es lo mismo, una importante pérdida temporal de pelo.
Esta caída importante de nuestro cabello no implica que exista alopecia. Simplemente nos encontramos ante una parte del ciclo vital de un cabello.
Entre los meses de junio a noviembre, en ocasiones antes, experimentamos un aumento de la caída del cabello que puede llegar a resultar muy preocupante. Lo más importante es que exista un equilibrio entre el cabello que cae y el que nace. Después del verano se acelera el ciclo de crecimiento del pelo y éste coincide con una caída masiva. Sin embargo, este es un problema intrascendente que tiene buena solución. Sólo en aquellos casos que de fondo exista alopecia de tipo androgenética, efluvium, etc..., esta caída será más llamativa y deberíamos realizar un tratamiento médico paliativo.
El número de cabellos que perdemos a diario oscila alrededor de 80 a 100 unidades. Si no existiese una repoblación adecuada, lo perderíamos por completo en un período de tres meses aproximadamente.
La doctora M.R Belmonte de la Unidad de Alopecia del CDE nos da una serie de pautas para cuidar nuestro cabello:
Dermoconsejos para el cabello en verano:
- El agua salada y las largas exposiciones al sol lo deterioran por lo tanto se exige una higiene más tratada que durante los meses de invierno.
- Si tienes el cabello muy graso o con seborrea el lavado diario es una necesidad.
- No te alarmes con la caída del cabello entre los meses de junio a noviembre, no es patológica; es una muda natural de pelo.
- Lavarse el pelo frecuentemente no aumenta la caída. Al contrario, es recomendable tener el cabello limpio cotidianamente.
- Ten en cuenta que la alopecia sólo significa caída de pelo. Solamente si se mantiene, y según las características, puede convertirse en una enfermedad. Por lo tanto, tu mejor tratamiento te lo puede proporcionar un médico.
- Si la caída de tu pelo se prolonga más de un mes o se produce fuera de los meses de junio a noviembre, acude lo antes posible al médico especialista.
- Córtate el pelo cuando te apetezca. Es un mito falso creer que el pelo crece con más fuerza después del corte.
- No te obsesiones con el champú. Está demostrado que los champús sólo limpian el cuero cabelludo, ni frenan ni evitan la caída del cuero cabelludo.
- Puedes dejarte el pelo lo largo que quieras. Está demostrado que la longitud del cabello no determina su caída.
- Recuerda que los tintes, secados, peinados, gominas, lacas, espumas, etc, frente a lo que se piensa popularmente, no son causa de caída del cabello.
- Los gorros, viseras o sombreros no son nocivos en verano, de hecho, resultan útiles contra las radiaciones ultravioletas en el cuero cabelludo. En todo caso, deja respirar el cuero cabelludo. No deberías llevar cubierta la cabeza todo el día.
Centro Dermatológico Estético
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