El peligro de ser un smombie

La palabreja me ha fascinado. Hace poco leí en prensa sobre la existencia de los smombie y lo primero que pensé fue en una nueva serie de Netflix. El mensaje del periódico era apocalíptico y profundicé en el tema… Un smombie es un peatón que anda ensimismado con un smartphone por la calle y supone, por esta razón, un gran peligro tanto para él como para los demás. Y entonces me vino la imagen de mi hijo a la cabeza. Claramente, mi hijo es un smombie.

Desde que ya no lo voy a buscar al colegio, el móvil se ha convertido en un artículo imprescindible en la mochila y, hasta ahora, un salvavidas según yo creía. Ahora me doy cuenta de que también es un gran peligro y como madre, me queda una ardua labor de concienciación para que tenga la disciplina de estar atento en semáforos, cruces y pasos de cebra.

Las cifras son escalofriantes. Mientras que los accidentes en carretera van disminuyendo gracias a la labor de concienciación que se está llevando a cabo desde hace años, los accidentes de peatones en ciudad continúan en ascenso y, concretamente, el capítulo de atropellos a los que se denominan “peatones tecnológicos”, de forma alarmante.

Una vez leído esto y tomado conciencia de ello, me pongo a la labor de charlar con mi hijo y os animo a hacerlo también. El ser consciente de dónde estás, por dónde caminas, hacia dónde te diriges… debe ser un “must” en su deambular hacia casa. Otro tema más a tratar en relación al uso responsable de las nuevas tecnologías…. Buff! A veces pienso que era más sencillo educar en 1970.