París en familia, cinco consejos prácticos.

París

No era la primera vez que visitaba la ciudad de la luz. Durante la carrera, en los primeros años de casados, incluso en una nochevieja ya había pateado sus calles. Pero ha sido ahora cuando lo he hecho en familia y considero que París es una ciudad ideal para conocerla con niños. No pretendo hacer una exhaustiva guía turística, ni mucho menos, pero sí poder ofrecerte algunos consejos prácticos para que planifiques esta escapada de forma sencilla y sin agobios.

1.- Planifica lo que quieres visitar.

París es una ciudad muy extensa y sus lugares de interés no están pegados unos a otros. Debes organizarlos por distritos y puedes viajar de un distrito a otro en metro. El metro está fenomenal y bien indicado.

2.- No te pierdas las vistas en las alturas.

Hay muchos puntos desde los que París se ve a vuelo de pájaro (y eso a los peques les apasiona). Merecen la pena las vistas desde las gárgolas de Notre Dame, desde la altísima torre de Montparnasse, desde la Torre Eiffel (para subir en ella, compra las entradas con antelación o te pasarás el viaje haciendo cola), desde el Centro Pompidou y desde lo alto del Arco de Triunfo.

3.- Utiliza el barco como medio de transporte.

El Batobus es el más económico y es más que suficiente para disfrutar del paseo por el Sena, desplazarte entre los puntos de interés más famosos de París y te valen para todo el día, o para más días si compras un bono. Tiene buen frecuencia y paradas fundamentales como la Torre Eiffel, Notre Dame, el Museo D’Orsay, los Campos Elíseos…

París

4.- Callejea por los barrios más canallas de París.

El Barrio Latino es un hervidero de turistas pero las callejuelas están llenas de sabor y de cafés. ten en cuenta que es una zona cara por ello. El barrio de Monmartre es el más alejado pero mágico. Abarrotado también, es imprescindible pasear entre los caballetes de pintores en la plaza o ver las vistas de la ciudad desde la Iglesia del Sacre Coeur.

5.- Disfruta de los parques.

Los parisinos aman sus parques y los ciudad. En muchos de ellos, y alrededor del estanque o fuente principal, hay miles de sillas verdes para quedarse un rato a disfrutarlos. Hazlo, vale la pena la parada. En los Jardines de Luxemburgo, por ejemplo, en el estanque principal hay un servicio de alquiler de barcos de juguete que harán las delicias de los más pequeños. Tómate un rato para disfrutar de esa paz.

Y ten en cuenta que París siempre está ahí, disponible y cercano. Y que vale la pena disfrutar con calma de las paradas que podáis hacer mucho antes que acabar agotados con un tour a lo japonés. Para la primera vez, yo te diría que dejes los museos por dentro y recorras las calles…