¡Viva San Isidro!

Plan para el fin de semana

Llega San Isidro y Madrid huele a rosquillas, a cocidito, a callos, a gallinejas y a bacalao así que nos enfundamos los vaqueros y nos vamos a probarlo todo. Queremos ser ese chulapo 2.0 que se mueve por Madrid como pez en el agua, que puede con todo, con lo más castizo cuando es menester y con lo rabiosamente moderno cuando pinta. Y ahora pinta lo castizo.

Te lo queremos advertir. Esta vez buscamos esa solerilla que sólo tienen algunos sitios que se han ganado la inmortalidad, esa que hace que haya cola. Pero como somos chulapos de pro, no nos importa estar dentro algo apretujados y, de hecho, lo encontramos más propio. Pues es a ese Madrid lleno de sabor vamos a llevaros. ¿Os atrevéis a conocerlo? Nos colaremos en el Madrid de los Austrias, en la Plaza de Oriente, en la calle Mayor, en Cuchilleros, en Embajadores… y disfrutaremos de lo mejorcito. Porque para ser un chulapo 2.0 hay que probarlo todo.

Cinco cosas que debes probar si quieres ser un chulapo de pro, un chulapo 2.0.

Casa Labra

 1.- Bacalao 

Antes de que nos contaran las bondades de este maravilloso pescado ya lo consideraban el rey de los mares y en Madrid, sin duda, el rey de las tapas, por eso… ¡marchando un pincho de bacalao!

Con este grito nos recibe Casa Labrauna taberna centenaria, repleta de gente a todas horas, porque te pone un bacalao frito, muy  jugoso y en su punto de aceite que es un espectáculo.

Otro bar algo más joven es Casa Revuelta, muy sencillo y con los mismos muebles de hace 50 años, te sirve un bacalao rebozado y un vino de frasca impresionante.

 

Tasquita de Enfrente

2.- Callos

Aunque teóricamente es un guiso muy de invierno, todo es ponerse y no resistirse con los mejores. Con su choricito, su morcilla, su pimentón y bien limpios dicen que los buenos resucitan a un muerto.

Empezaremos por Bodegas Ricla, una bodega como las de antes. Un espacio diminuto cerca de la Plaza Mayor, donde los callos con o sin garbanzos y el vermú son un todo.

Algo más retirado pero a pocos minutos andando, está La Tasquita de Enfrente, con unos callos bien sabrosos, diría incluso alegres de picante, que no podéis dejar de probar.

 

Lhardy

3.- Cocido

El cocido sí que debería ser de inverno pero nosotras hacemos nuestro eso que dicen de que “haga frío o haga calor, el cocido lo mejor”. Un guiso al que nadie le hace ascos pues donde va triunfa. Hay tantas recetas como cocineros allá, pero os vamos a hablar de los madrileños de verdad.

Comenzamos con un cocido de los que te deja pegado a la silla, el cocido de La Bola. Un cocido hecho en cazuela de barro a fuego medio durante cuatro horas, siguiendo la receta 100% madrileña

Si quieres un “cocidazo” pero con cubertería de plata, ese toque chic con su cocido en tres vuelcos lo pone L’Hardy famoso por tantos reyes, políticos y famosos que han pasado por sus comedores.

Malacatín mantiene su solera pues, después de cuatro generaciones, sigue a los pies de los fogones haciendo su maravilloso cocido. Aquí el problema muchas veces es el “no creo que pueda con él”, pues te sirven una tapa, con pringá incluida para que te quites el mono.

 

Freiduría de Embajadores

4.- Gallinejas

No pongáis cara de asco porque son primas hermanas de los callos. Para los menos ilustrados, las gallinejas son trocitos de tripa de cordero lechal fritos en su propia grasa. En la Freiduría de Gallinejas Embajadores los sirven muy frititos y crujientes con unas cañitas muy bien tiradas.

 

Horno de San Onofre

5.- Rosquillas

Tendréis que empezar por conocerlas bien. Las rosquillas en Madrid son de tres tipos, las listas, las tontas y las de Santa Clara, o lo que es lo mismo, las ricas, las sosas y las de azúcar blanca. Un acierto en cualquier café o merendola que se precie.

Empezamos hablando de un horno con solera donde siempre hay cola para llevárselas a casa porque las elaboran con una receta tradicional sin innovaciones, pero que te alegran el día. Hablamos del Horno de San Onofre (varios establecimientos).

Otro de los grandes es El Riojano. Aquí se os abre la posibilidad de acompañar las rosquillas con azucarillos y merlitones tal como hacía Alfonso XIII. Nada más castizo.

Y nos despedimos de la forma más chulapa con la letra de un chotis que dice “y alfombrarles de claveles la Gran Vía y bañarles en vinillo de Jerez”…

¡Felices Fiestas! y ¡Viva San Isidro!

Eva, Teresa y Myriam

Dónde encontrarlo

Embajadores 6 - Freiduría de Gallinejas Embajadores | 28012 Madrid
Mayor 10 - El Riojano | 28013 Madrid
Carrera de San Jerónimo 8 - L'Hardy | 28014 Madrid
Ruda 5 - Malacatín | 28005 Madrid
Bola 5 - La Bola | 28013 Madrid
Ballesta 6 - La Tasquita de Enfrente | 28004 Madrid
Cuchilleros 6 - Bodegas Ricla | 28005 Madrid
Latoneros 3 - Casa Revuelta | 28005 Madrid
Tetúan 12  - Casa Labra | 28013 Madrid